La pregunta de verdad es qué les vas a contar el primer día. Puedes decirles esto: se ficha al entrar y al salir, y ya está. No hay seguimiento por GPS durante la jornada, ni huella, ni cámara, ni control de lo que hacen en el ordenador. No vas a ver dónde está cada uno ni en qué anda: vas a ver si la jornada ha empezado y si ha terminado.
El registro también juega a su favor. Cada persona ve sus propias horas y puede pedir su histórico, así que las horas de más dejan de ser una discusión de memoria.
En lo formal: los datos se alojan en servidores dentro de la Unión Europea y se tratan conforme al RGPD. Tu empresa sería la responsable del tratamiento y nosotros el encargado, con el contrato de encargo firmado antes de dar de alta a nadie. Solo guardamos nombre, centro de trabajo y horas, y puedes exportarlo todo y pedir que lo borremos cuando dejes de usarlo.